Un 28,4% de empresas realiza aportaciones medias por valor del 3,8% del sueldo.
Los expertos puntualizan que el ahorro privado es un complemento de la parte pública.
La tasa de reemplazo de la prestación pública es el 70% del último sueldo.

La pensión pública española destaca en las economías desarrolladas por ser una de las más generosas, al cubrir algo más del 70% del último salario. Es lo que se denomina la tasa de reemplazo o de sustitución. Ante una cultura financiera y de ahorro en pensiones menos desarrollada, solo un 28,4% de las empresas realiza aportaciones para que sus trabajadores generen ingresos para cubrir las más de dos décadas que, de media, disfrutan los españoles tras su carrera laboral. Las aportaciones medias del 3,8% del salario se traducen un ahorro complementario para la jubilación de hasta el 10,6% del último salario, según cálculos facilitados por KPMG abogados para elEconomista.es.

La generosidad de la pensión pública dibuja un sistema que cubre la mayor parte de los ingresos respecto al salario previo del trabajador. Durante las próximas décadas, la última reforma Escrivá prevé subidas de cotizaciones bajo diversos mecanismos: el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) y la cuota de solidaridad, que no sirven para mejorar la base reguladora que cuantifica la prestación, además de la ampliación de las bases máximas de cotización. De forma paralela, la pensión pública subirá a un menor ritmo, provocando un aumento entre la brecha entre la aportación y la prestación máxima recibida.

En un contexto de menor renta disponible y con el objetivo de este Gobierno de potenciar los pilares complementarios, KPMG recoge varios ejemplos de ahorro para un perfil de trabajador de 30 años con el 3,8% de su salario en aportaciones, durante dos periodos diferentes -25 o 35 años- y con rentabilidades de la inversión durante toda la vida de la inversión (etapa activa o de constitución del capital y etapa de pensionista) que varían -2% o 4%-.

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Fuente: El Economista

 

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