La AIReF y el Gobierno alemán lideran la recuperación de la sostenibilidad de las cuentas.
El FMI propone clasificar los países en tres niveles de riesgo según su déficit y deuda.
Bruselas comunicará si decide reformar las reglas fiscales el próximo 9 de noviembre.

La autoridad fiscal independiente de la Comisión Europea, el Consejo Fiscal Europeo (EFB, por sus siglas en inglés), refuerza su postura de cara a la vuelta de las reglas fiscales de control de deuda y déficit en los países comunitarios. Eso sí, su propuesta abre la puerta a una reforma de este control y, por tiempos, se produce en semanas clave. Está previsto que la propia Comisión Europea se pronuncie el próximo 9 de noviembre acerca de una previsible reforma de las reglas fiscales antes de 2024.

La autoridad fiscal independiente a nivel comunitario, teniendo en cuenta que se decidió mantener suspendido el control fiscal de las cuentas públicas apoyándose en la coyuntura macroeconómico desfavorable, presiona ahora por modificar el control de las cuentas públicas «de forma urgente».

«La revisión de la gobernanza económica debe concluirse lo más rápido posible para volver a la orientación, idealmente coherente con el marco revisado a partir de 2024», reza el documento.

Las líneas generales de los auditores comunitarios para reformar este marco fiscal pasan, principalmente, por adaptar la vigilancia a las características de cada país y no hacerlo trazando una misma senda de reducción de deuda común, como pasa actualmente con el objetivo del 60% de deuda pública sobre el PIB.

Y esta reducción en concreto para los países con deuda elevada -el caso de España- se pactaría en un plazo medio de 3 a 5 años. También presente, además, la vigilancia de las instituciones fiscales independientes (IFI) de cada país.

En este aspecto coincide la postura europea con tres economías: tanto la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en España, previamente en conjunto con Países Bajos, y el Gobierno de Alemania ya han presentado sus propuestas, y abogan por retomar el control fiscal bajo este acercamiento teórico que plantean desde el EFB.

Desde el think tank económico europeo Bruegel, expertos en políticas económicas, destacan el cambio de percepción de un país del sur -los denominados PIGS-, que en crisis previas pedía regularmente flexibilizar la aplicación de las reglas fiscales, mientras el norte económico europeo, los países frugales, apostaba por un férreo control a los países miembros.

Con la postura alineada de la AIReF y Alemania, explican, «parece haber una convergencia en los principales objetivos de la reforma por parte de al menos un destacado miembro del sur y dos destacados miembros del norte».

Leer más…

 

 

Fuente: El Economista

Ir al contenido